Abraham Bojorquez, en vida, encarnó cabalmente esta rebelde seriedad de la juventud alteña, esta juventud aymara, esta juventud mestiza, esta juventud. Quizás por ello nos duele tanto su partida, quizás por ello nos rasga tanto su prematura despedida.
Aprendí de pequeña a sacarle la lengua a la muerte con la siguiente frase “que rabia le va a dar a la muerte cuando de mi calavera vea nacer la flor de la primavera”. Hoy, vengativa, creo que la muerte debe estar más que rabiosa…esta vez van a florecer puños.
Pd2. Hoy, sábado, a las 16:00 pm con una radio internacional amiga www.radioexpedicion.com haremos un pequeño y necesario homenaje a Abraham. Los esperamos.


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