sábado 28 de marzo de 2009

Propongo un desafío.

Los casos de corrupción que vamos conociendo por parte de este gobierno son graves. Pero es más grave aún lo que los mismos acusan. ¿No son, acaso, librados del partidismo, la toma de posición y las ideologías; la evidencia contundente del estado de la política nuestra. El síntoma claro de que la corrupción es un deterioro inherente de nuestra práctica política; peor aún, de nuestra práctica, de nuestra (ir)responsabilidad ciudadana?

Octavio Paz señala, de forma magistral, que una de las características de la política mexicana era la corrupción. Lo hace de la siguiente forma:

“(…) Otro signo es la corrupción. Desde la perspectiva de la persistencia del patrimonialismo es más fácil entender este fenómeno. En todas las cortes europeas, durante los siglos XVII y XVIII, se vendían los empleos públicos y había tráfico de influencias y favores. Durante la regencia de Mariana de Austria, el privado de la reina, don Fernando Valenzuela (el duende de Palacio), en un momento de apuro del erario público decidió consultar con los teólogos si era lícito vender al mejor postor los altos cargos, entre ellos el virreinato de Aragón, Nueva España, Perú y Nápoles. Los teólogos no encontraron nada en las leyes divinas ni en las humanas que fuese contrario a este recurso. La corrupción de la administración pública mexicana, escándalo de propios y extraños, no es en el fondo sino otra manifestación de la persistencia de estas maneras de pensar y de sentir que ejemplifica el dictamen de los teólogos españoles. Personas de irreprochable conducta privada, espejos de la moralidad en su casa y en su barrio, no tienen escrúpulos en disponer de los bienes públicos como si fuesen propios. Se trata no tanto de una inmoralidad como de la vigencia inconsciente de otra moral: en el régimen patrimonial son más bien vagas y fluctuantes las fronteras entre la esfera pública y la privada, la familia y el Estado. Si cada uno es el rey de su casa, el reino es como una casa y la nación como una familia. Si el Estado es el patrimonio del rey ¿cómo no va a serlo también de sus parientes, sus amigos, sus servidores y sus favoritos? En España el primer ministro se llamaba, significativamente, Privado.”

Se trata, desde la perspectiva de Paz, de una forma de construcción moral colectiva de la sociedad mexicana, producto de la herencia de las prácticas coloniales insertas en el imaginario colectivo que, en su respectiva coyuntura, siguen siendo practicadas.

Y, en nuestro caso ¿qué es? ¿Qué retos, como ciudadanos, que participamos y que elegimos debemos enfrentar?

Acá no hay salvadores ni iluminados incorrompibles. Acá hay prácticas arraigadas y consuetudinarias que acusan nuestra propia historia. ¿Dónde buscamos las raíces?
 
posted by La Vero Vero at 1:19 AM |


7 Comments:


At 28 de marzo de 2009 14:14, Blogger CUCHITA

La raiz de esto esta en el hogar, si no se da un buen ejemplo, con educacion y vida limpia esto no compone, de nada sirve andar buscando excusas de lo que haya pasado hace cientos de años, la culpa es nuestra, asumirla no mas, y decidir que se esta haciendo como persona para aportar un grano de arena tratando de erradicar este mal que golpea nuestra sociedad.
Muchas veces pense que bolivia seria mejor, unicamente si sacabamos a todos los bolivianos de ella, pero como esto no es posible, tratar de hacer campañas para salvar a la niñez de este mal que nos esta destruyendo a todos.

 

At 31 de marzo de 2009 15:17, Anonymous Franco

Vero, para serte sincero en este asunto, no alcanzo a divisarle futuro. Creo que comon dice Cuchita las raíces están en casa, pero creo que las seguimos alimentando con lo que conocemos como doble moral. Generamos y padecemos corrupción y no sabemos salir del círculo. La verdad es que no se me ocurre más, pero esto es más profundo de lo que imaginamos.

Te mando un saludo.

Franco

 

At 1 de abril de 2009 08:47, Blogger Mario R. DURAN CHUQUIMIA

Saludos
i) No que este era el gobierno del cambio? no que tenian que desterrar las practicas del neoliberalismo?
ii) cuando empezaran los azules a coordinar el discurso con los hechos?

 

At 1 de abril de 2009 09:59, Anonymous Ale D

Creo que fue hace 1 anno cuando se hizo una evaluacion al gobierno de Estados Unidos y del entonces presidente, George Bush. Las principales criticas eran que existia un general descontento general en la poblacion debido a tres causas principales: 1) la guerra de Irak, 2) corrupcion gubernamental y 3) desempleo (si el problema ya existia y no fue que la crisis economica les callo de sorpresa).
George Bush en su intento de justificar la Guerra de Irak dijo que los americanos no estaba contentos no por la guerra sino por la corrupcion.
Se estaba autojustificando en su contradiccion? Estaba tratando de validar un problema a costa de anteponer otro problema en ese pais autodenominado como justo y democrata? Y por que anteponer la corrupcion? O sera que la corrupcion insitucional ya estan tan arraigada que preferimos enrollamos los ojos y ver para el otro lado al menos de que se destape el escandalo?

 

At 3 de abril de 2009 17:55, Anonymous DALILA

corrupcion habia hasta en el paraiso perdido lo malo e s que los anteriores ahora son analistas eso si es gracioso

saludos

wakalas.blogspot.com

 

At 9 de abril de 2009 03:54, Anonymous pablo r. barriga

Vero Vero: creo, porque he tocado este tema en clases varias veces, que la versión de Octavio Paz ya ha quedado un poco arcaica. Ahora hay nuevas explicaciones para la corrupción, fruto de a la teoría de la elección racional y el nuevo institucionalismo, que me parecen más apropiadas. Un ejemplo: uno no le da coima al policía porque sea, necesariamente, inmoral. El policía no recibe la coima porque tenga el alma corrupta. Uno le da coima al policía porque puede hacerlo, porque es lo que resulta más conveniente. El policía recibe la coima porque, dado su salario, no hacerlo sería idiota. Ninguno de los dos piensa en la Colonia ni en la venta de puestos durante la transacción. Ambos proceden según una racionalidad económica. Hay, así, un sistema de incentivos perversos que permiten una lógica de este tipo.

Un teórico de la elección racional diría que en lugar de apelar a discursos moralistas para resolver esto lo que hay que hacer es cambiar los esquemas de incentivos. Hacer, por ejemplo, que darle coima a un policía resulte terriblemente costoso (como sucede en Estados Unidos o Europa, donde es casi imposible). Esto claro, no es nada fácil, porque hay todo un sistema que refuerza la lógica de la corrupción (tengo en mi cuaderno de apuntes un texto sobre los buseros mexicanos que trata justo sobre esto).

¿Por qué es más conveniente ver las cosas de esta manera? Porque verlas a la manera de Paz puede conducirnos al fatalismo. Seríamos, si lo seguimos, culturalmente corruptos. Sin cura. Del otro lado, sin embargo, está la ingeniería institucional. Más tangible, más concreta.

Un abrazo,

P. D.: Para bien o para mal, Vero Vero, tus textos, Vero Vero, me hacen romper mi promesa de no volver a escribir sobre los "grandes problemas nacionales".

 

At 10 de abril de 2009 02:53, Blogger pablo r. barriga

Fe de erratas: Donde dice Vero Vero dos veces debe decir Vero Vero sólo una vez. Jeje.

Un abrazo,