sábado, 28 de febrero de 2009

El proyecto de Modificaciones al Código Electoral y Régimen Electoral de transición propuesto por la Corte Nacional Electoral reúne, entre muchas, las siguientes 12 fortalezas:

1. Garantiza la cualidad institucional del Organismo Electoral que le asigna la Constitución Política del Estado, es decir garantiza su independencia y autonomía como cuarto poder del Estado Plurinacional.

2. La depuración se realizaría tras no participar en 2 procesos eleccionarios siempre que sean estos de nivel nacional.

3. Mayor control nacional del padrón sobre las actualizaciones departamentales; se amplía la comunicación interinstitucional.

4. Si bien el padrón es un documento de orden público, amplía las posibilidades de que se lo remita a instancias públicas con fines investigativos y judiciales. Se hace, por tanto, más confiable y transparente.

5. En procesos referendarios se da oportunidad a la propaganda o campaña que promueva una u otra opción desde la ciudadanía.

6. El nuevo sistema de puntos garantiza la aplicación de sanciones y busca incrementar la responsabilidad de los emisores respecto al mensaje. Asimismo, garantiza la igualdad entre los medios de comunicación.

7. Se clausuran las posibilidades de utilizar la gestión pública como parte del proselitismo político (específicamente la entrega de obras públicas).

8. Garantiza que sea el Organismo Electoral el que pueda disponer de la fuerza pública cuando a una determinada opción se le coarte el derecho a difundir y promover la misma. Por tanto, se garantiza la libertad de expresión y propaganda.

9. Garantiza que el voto sea secreto, único y personal estableciendo sanciones ante denuncias que muestren lo contrario y logren ser comprobadas.

10. Establece la creación del documento único de registro electoral.

11. Establece el registro de los votantes residentes en el exterior y lo condiciona a tiempos técnicos, no así políticos. A la vez, desembaraza el tema del Poder Ejecutivo, estableciendo que los encargados serán funcionarios del Organismo Electoral.

12. Prorróga el mandato de vocales nacionales y departamentales hasta que se haga efectiva la elección de sus sucesores. Garantiza el funcionamiento del Órgano Electoral a pesar del clima político.


Ahora le toca al Congreso.

 
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jueves, 26 de febrero de 2009

"Aún cuando es una instancia apropiada para la burguesía,

el carnaval en realidad es un escenario revolucionario."


José Carlos Mariátegui



La primera disposición transitoria de la Constitución Política del Estado (CPE) señala que debe ser sancionado un “nuevo régimen electoral” en vista de las elecciones que contempla la misma CPE en diciembre del 2009 y abril de 2010. En estas semanas, pues, han sido presentados al Congreso 5 proyectos de ley al respecto. No tengo la seguridad de si todos pasaron las instancias administrativas correspondientes y están, en este momento, todas en competencia, estos serían el proyecto de ley propuesto por el gobierno, el propuesto por Podemos, el propuesto por la CIDOB, otro proyecto de ley propuesto por la CONAMAQ y uno último propuesto por la Corte Nacional Electoral (CNE).

Seguramente, en las próximas semanas conoceremos más de las mismas, una vez que se inicie el debate en el parlamento. Mientras, en conocimiento de tres de ellas (Gobierno, CIDOB, CNE) voy a dejar acá algunos criterios establecidos que sería interesante tomar en cuenta al momento de sancionar una ley que cobije los procesos electorales que darán inicio institucional al momento de transición constitucional que viviremos en los siguientes meses.

Básicamente las propuestas del gobierno y de la CIDOB comparten un mismo tenor sobre el cuál se encuentra, nuclearmente, una significativa diferencia. Ambas propuestas están destinadas a reforzar aspectos que ya se encuentran contemplados en la CPE como por ejemplo, las cualidades institucionales del Órgano Electoral (OE) o temas como la aplicación de la paridad de género, la segunda vuelta electoral presidencial o la distribución electoral de escaños a través del método D´Hont vigente en la CPE.

Sin embargo está claro en ambos que el meollo del asunto lo constituyen las circunscripciones especiales indígenas no tanto por sus cualidades configurativas (delimitación, pertenencia) como por la cantidad de estos escaños a ser repartidos a nivel nacional y claro, a nivel departamental, que es el criterio territorial a ser utilizado; así las cosas la propuesta del gobierno contempla 15 circunscripciones especiales indígenas y la de la CIDOB 18, con la diferencia cualitativa de que la propuesta de la CIDOB establece, por cada departamento, los pueblos indígenas que, por ser minoría, estarían en condiciones de acceder a dichos escaños.

Por otro lado el proyecto presentado por la CNE presenta a nivel general una diferencia sustantiva con los otros dos proyectos ya que no se trata de un proyecto de ley transitoria de régimen electoral sino, por el contrario, de un proyecto de ley de MODIFICACIONES al código electoral y régimen electoral de transición; es decir se constituye dentro del cuerpo normativo que la CNE ya detenta. No crea, entonces, ninguna otra ley que sea externa a esta totalidad normativa que rige sus acciones.

Por otra parte este proyecto de ley es, en muchos sentidos, más amplio; no se limita sólo a contemplar aspectos referidos a la distribución de escaños y los comicios nacionales, departamentales y municipales a ser realizados sino que implementa interesantes iniciativas propuestas desde la experiencia mediata e inmediata que muchos podremos reconocer y que, sin duda, estaría, como marco normativo, en la posibilidad de brindarnos procesos eleccionarios más confiables, más participativos, más plurales y, claro, más democráticos. He separado en 12 incisos los criterios favorables al espíritu democrático que se encuentran contemplados en este proyecto de ley y los publicaré más adelante.

Mientras, creo que es importante precisar y que tengamos, todos, en cuenta que cualquier proyecto de ley que logre desembarazar los procesos eleccionarios del tema político y los someta a los criterios técnicos y administrativos convenientes es un avance significativo, en términos institucionales para el Órgano Electoral y en términos democráticos para toda la sociedad boliviana.

Y queda la pregunta, ante la provocadora afirmación que hace Carlos Cordero -en su columna de miércoles, en La Prensa-.

Dadas las severas limitaciones normativas bajo las cuáles han tenido que enfrentar tanto el Organismo Electoral como la sociedad en su conjunto los múltiples sucesos/eventos que hemos presenciado y que afectan directamente los procesos eleccionarios. ¿Qué y cuántos aspectos debe contemplar el proyecto de ley que vaya a ser sancionado?


Pd1. Sí, ya se. La frase que precede el post no tiene nada que ver con nada, pero algo había que decir para ch´allar la vida y las fechas, no?


Pd2. Si alguien tiene los proyectos de ley de la CONAMAQ y de Podemos, cien mil o un millón yo pagaré.

 
posted by La Vero Vero at 3:48 a. m. | 0 comments
viernes, 13 de febrero de 2009



La Nueva Constitución Política del Estado (NCPE) tiene el gran mérito de desembarazar un derecho político tan importante, como es el voto de los emigrantes bolivianos en el exterior, de las voluntades políticas que lo han inviabilizado por años. Es preciso, por tanto, enfatizar la idea nuclear de que no es necesaria una ley que enmarque este, ahora, derecho político protegido constitucionalmente. En todo caso, la forma en que será implementado el voto en el exterior deberá ser parte de la nueva estructura legal que regirá al Órgano Electoral (OE).


Es, por supuesto, un reto de considerables dimensiones que tendrán/tendremos que enfrentar diversos actores dentro y fuera del país y la sociedad en su conjunto; siendo el actor protagónico el OE, debería ser, pues, uno más de los tantos retos que asuma de cara a las elecciones generales de diciembre. En primera instancia es preciso insertar el tema dentro de la reingeniería legal que enmarque su labor; es decir, deberá existir un capítulo o un título (acorde a la técnica legislativa usada) dedicado a establecer la forma de implementación del voto en el exterior; que defina, por último, incluso la forma de votación sea esta presencial o por correo, forma que definirá, al mismo tiempo, el lugar del escrutinio de resultados.


Ahora, es imprescindible tener claro que dicha implementación debe, todavía, transitar un difícil camino abonado de temas muy sensibles; entre ellos el empadronamiento de los compatriotas en el exterior. La actual CNE ha dado grandes señales en torno al tema del padrón electoral dentro del país, es tiempo de que las señales lleguen también a los que están fuera. Sin embargo, los problemas que afrontan en la actualidad los registros consulares son una gran piedra en el camino que hay que saber afrontar y retirar; lamentablemente, esto nos traslada, nuevamente, a un escenario dominado por las voluntades políticas. Es así que la cancillería tiene, también, un rol protagónico en la materialización de este anhelo; rol que está obligado a asumir con la mayor decisión posible.


Y, por último, estamos los principales actores del quehacer electoral; los bolivianos, quiénes, en nombre de los que están lejos, debemos asumir una actitud militante para poder hacer llegar este derecho político a la mayor cantidad de rincones del mundo donde se encuentre un compatriota, para que pueda, finalmente, llegar este nuevo Estado boliviano hasta él. Es un camino que debemos, todos, transitar.


Había escrito lo anterior para un medio de comunicación (por ello la ¿seriedad?). El asunto es que la ley transitoria del régimen electoral tiene, entonces, dos susceptibles aristas que deberán ser discutidas en el Congreso: el voto en el exterior y la asignación de escaños de las circunscripciones especiales; ambas tramas contempladas en la Constitución. Pero, sobretodo, hay algunos “mitos” que urgen ser despejados del camino. Entre ellos:


  1. “Quiénes habiten en las circunscripciones especiales podrán votar doble”. El artículo 33 del proyecto establece, precisamente, que las papeletas de sufragio de dichas áreas estarán divididas en tres (plurinominal, uninominal, especial); el ciudadano sólo podrá votar por el plurinominal y el uninominal o el especial, según lo decida, mandaría la ley que “la doble votación dará lugar a la nulidad del voto”.
  2. “La creación de las circunscripciones especiales generará conflictos limítrofes departamentales”. Tanto el artículo 31 del proyecto como la Constitución Política del Estado establecen que las mismas “no trascienden los límites departamentales”.
  3. “El proyecto prioriza pueblos y/o naciones indígenas que no representan a cada departamento”. Precisamente el espíritu de la Constitución y de la ley es procurar la representación de las minorías, por ello en el mismo artículo 31 del proyecto y en la Constitución se establece que las circunscripciones especiales se constituirán “sólo cuando los pueblos y/o naciones indígenas, originario campesinas constituyen una minoría poblacional” (a nivel departamental, por supuesto).

Queda conocer, entonces, la propuesta de la CIDOB que, parece, tiene como diferencia sustancial los 18 escaños especiales en contrapropuesta a los 15 del proyecto de ley que envió el gobierno y que el parlamento determine cuál viabiliza. Y, esperar la ley que reglamente el voto en el extranjero ya que, el decreto presentado es sólo una pérdida de tiempo, el voto en el extranjero ya es constitucional ahora precisa un marco normativo.


Pd. Díganselo a cierto ¿analista?, que ya van dos noches que revuelca su maltratado y (Val)verde hígado en su propia desinformación. Y si recuerda lo que es, le mando, también, mucho amor pletórico de alegría.

 
posted by La Vero Vero at 12:45 a. m. | 18 comments
miércoles, 11 de febrero de 2009

“Qué extraordinario es el tiempo que vivimos.

Extraordinario tiempo

que propone problemas enormes

y espolea el pensamiento, que suscita la crítica,

la ironía y la profundidad,

que estimula las pasiones y, ante todo,

un tiempo fructífero, preñado".


Rosa Luxemburgo



Ya lo decía la Rosa roja hace más de cien años. Y tenía razón entonces y tendría razón ahora. ¿Con qué se jura, entonces? Mejor aún, ¿ante quién? Definitivamente la respuesta es: ante el “tiempo que vivimos”. Habrá, seguro, enemigos externos, quiénes, incluso hoy, que nos rige otra Constitución busquen apelar a las armas/consignas y miedos del pasado que, sabemos bien, nos han traído más problemas que soluciones en este andar y es hoy, también, que le vemos la cara, frontalmente, al mayor enemigo que hemos tenido desde siempre en la construcción de la historia; capital propio de la política nuestra de la que el partido gobernante no está exento, el enemigo interno, esos delimitadores de primaveras.


Una compañera muy querida me decía el sábado (luego que de juráramos en El Alto) que “no terminamos de ganar” y si bien aquello que denota la frase puede implicar un sinfín de obstáculos (a veces tan de no creer como la campaña por el NO) un montón de piedras en el camino (como la insana tozudez de algunos actores políticos) o, simplemente (ya en la propia, en la personal) una plétora de bifurcaciones a cada paso; sólo este camino --el de no terminar de ganar-- nos puede mostrar, realmente, contra quiénes estamos y, muchas veces, darnos cuenta de que estamos/debemos estar contra quiénes desde adentro buscan repetir las prácticas del pasado; prácticas que repudia la sociedad boliviana en su conjunto. Prácticas de las que, lastimosamente, no dejamos de ser testigos hoy en día. Está claro. Un@ no puede/debe equivocarse respecto a quién es el antagónico, venga de donde venga.


Y aunque no comparto el concepto mismo de juramento (quizás porque históricamente lo asocié con Dios) nunca pensé que un par de palabras terminaría resumiendo, de forma tan enfática, todo el bagaje histórico que nos trajo hasta acá, todo el compromiso. Y eso que una ha cambiado tanto; ese, el personal, es quizás el cambio que más se valora y, también, el más urgente.


Como sea, hasta acá hemos llegado. El pasado está donde pertenece, en la memoria. Toca caminar, bajo el abrigo de la Constitución Política del Estado. No era mi intención terminar escribiendo este post en la madrugada de mi cumpleaños, todo pasa por algo, ahora me doy cuenta de que a mis 27 puedo encarnar, claramente, con la convicción incolumne, todo lo que está en juego, todo lo que aún falta por caminar.


Sí, juro.


Pd1. Sí, ya sé. Está –siempre—la urgencia de otros temas, sobretodo el execrable tema de YPFB sobre el que, al parecer, se están mandando las señales necesarias para afrontar una innegociable lucha contra la corrupción, venga de donde venga.


Pd2. O, por ejemplo, la presentación, por parte del presidente, del Proyecto de Ley Transitoria del Régimen Electoral, en donde, habrá que observar, que se toma en cuenta el voto en el extranjero, ya constitucionalizado.


Pd3. O, también, el gabinete, a mi parecer, mal denominado plurinacional o, mejor dicho, apresuradamente nominado de esa forma. Hay que ir con un poco de calma, para pisar más firme.


Pd4. O, la vuelta del alado rebelde, más conocido como Taparaku.


Pd5. Pero, como sea, no quiero dejar de transmitir la emoción que sentí el sábado y, por último es mi cumpleaños. Pronto retomaré los temas urgentes, de todas formas avisar que todos sus comentarios anteriores están cabalmente respondidos. Gracias siempre por pasar. Habrá que hacer algo con el compromiso bloguero. Mientras, sigamos.

 
posted by La Vero Vero at 2:52 a. m. | 5 comments