miércoles, 5 de noviembre de 2008

Yo sé que todas las agencias de noticias, todos los periódicos, todos los telediarios y los noticieros radiales -de los blogs ni hablar- del mundo entero tendrán hoy la cara del primer presidente Afro-Americano de la historia norteamericana; todos con seguridad tendrán los resultados completados y una amplia lectura de las sorpresas que causaron algunos Estados como Florida y Texas en la elección. Muchos seguro hablaran de la amplia e histórica comodidad con la que Obama se asegura la presidencia a través de los votos electorales (a esta hora 338 votos en la cadena Yahoo y en la Cnn).

Así que este humilde blog no gastará sus escasos recursos en dar una lectura sobre la impactante inflexión en la historia política nacional y mundial que implica la victoria de Obama.

Quiero, más bien, referirme a los discursos -pues acabo de verlos y estoy impactada- y, a través de ellos, a la campaña, al lado comunicacional, camino a la silla presidencial norteamericana de demócratas y republicanos.

El discurso de McCain (que, por cierto, le pusieron MacCain hoy en La Razón) fue impactante, impactante sobretodo por el estilo que el candidato manejo a lo largo de la campaña, para nada identificado con un estilo coloquial, siquiera cercano a sus seguidores. Se supone que para ese papel estaba la Palin, pero al parecer la senadora el único papel que pudo cumplir fue el de comediante (¿o era Tina Fey? -creo que nunca lo sabremos-) ante los ojos de una mayoría norteamericana con sus comentarios como que desde Alaska se podía ver Rusia, la llamada que también le hicieron fingiendo al presidente Sarkozy, las preguntas sobre la alimentación escolar que nunca pudo contestar entre otras. Emblemáticas, en todo caso nos divertimos mucho, gracias Sara.

Inmediatamente terminado el discurso de McCain (aceptando su derrota) especularon algunos estrategas que podría ser el primer discurso en el que él tuvo algo que ver (o sea no era tan mal tipo como se lo escribían). Todas las críticas favorables, un mea culpa asombroso y una inusitada humildad al momento de pedir unidad y fe en el sueño americano mientras ofrecía su ayuda a Obama.Emocionante, muy emocionante, incluso para este soldado eterno con cara de cemento.

Como a la media hora vendría el discurso tan esperado. En términos de contenido se puede decir que Obama es un gran orador y este es el momento que me deja impactada: la puesta en escena de lo político.

Luz, cámara, !política!

Un escenario en el que flamean alrededor de 10 o más banderas al fondo del podio, entra un impecable y sonriente (en su seriedad y serenidad) Obama de la mano de su esposa Michelle y sus dos hijas, la coordinación de colores es impecable, un vestido sencillo de Michelle que combina a la perfección entre el negro y el rojo, con su esposo y sus hijas. Todas muy sonrientes, pienso cuanto habrán preparado a estas niñas, especialmente a la pequeña, es muy pequeña y entiende perfectamente que está pasando, cumple su papel a perfección. Al rato de saludar se despiden con mucho cariño y se queda Obama en el podio.

En términos de contenido (...siguen alabando al emocionado McCain en CNN mientras escribo esto...) Obama empieza muy, muy familiar saludando a su compañero de fórmula, a su "mejor amiga los últimos 16 años", "la piedra fundamental de su familia" y "su gran amor", la "futura primera dama de USA", Michelle Obama, sellando con esto el trascendental papel que la figura de su esposa jugó durante la campaña.

De ahí el saludo, el "toque tierno" de la noche, Obama agradece a sus hijas y les dice que "se ganaron el cachorro, él va con ellos a la Casa Blanca", es más, en CNN en este mismo momento acaban de bautizar al futuro cachorro como el "first puppy" (primer cachorro).

En general el discurso de Obama recoge una sola idea básica, concentrada en el "Yes, we can" (nosotros podemos) o dicho en nuestra versión criolla "sí, se puede" jé! Algunas ideas secundarias en las que se apoya el discurso tienen que ver con el "sueño americano" y, quizás, lo más innovador política y no coyunturalmente la distinción entre el nosotros y el yo.

Obama se refiere reiteradamente a la crisis que vive USA, a lo que el mundo espera de ellos, al tiempo difícil que se debe afrontar y lo hace de la misma forma que lo hizo en su campaña electoral, a través de la evocación histórica, de ahí el "yes, we can", asumiendo actores distintos en momentos varios que encarnan USA y la historia mundial que presenciaron (bueno, presenciamos todos). Logra distinguir la responsabilidad conjunta de la responsabilidad personal en la que propone un presidente dialógico, que sabe escuchar y que sobretodo será sincero.

Luego de lograr hacer repetir a los miles de seguidores, cual rezo "yes, we can", "yes, we can", "yes, we can". Termina como debe terminar un presidente o candidato norteamericano "God bless you" (Dios los bendiga), "God bless America" (Dios bendiga América) (¿? ...gracias...) y el sello perfecto que aparecerá mañana en todos los diarios del mundo "Change has come to America" (El cambio llegó a América) el mensaje perfecto, que resume todo lo que Obama implica en todos sus niveles.

Durante todo el discurso se enfocan las caras de mucha gente llorando, reflejando la pluriculturalidad de USA, mucha gente afirmando lo que dice Obama, muy emotivo, el público escucha emocionado pero en silencio, sólo vitorea de vez en vez trás algunas afirmaciones que hace él.

Y empieza la mejor parte (que no, no era el discurso) sino la música, música de película que va subiendo de tono y de volúmen, como si una orquesta tremenda pusiera el sound track de la esperanza que fue sembrada con la retórica -magistralmente manejada por Obama- el zoom de la cámara que, a la vez, se aleja haciendo tomas generales, tras las banderas, a través de ellas, planos abiertos durante minutos mientras la música sube y sube; la cámara sólo volverá a enfocarse en Obama cuando salga por atrás (escoltado por la una bandera flameando) su compañero de fórmula, Joseph Biden, sonriendo y seguro a darle un abrazo al ganador y posteriormente vendría el momento más simbólico (para mi) de toda la puesta en escena, cuando Michelle Obama (una imponente negra) y la esposa de Biden (una blanca menudita) salen por el centro de las banderas agarradas de las manos y con ellas en alto, sonriendo. Hasta yo me emocioné, estaba muy bien hecha la vaina.

Y la música, los planos, las sonrisas, los saludos, para concluir la salida de todos los familiares cercanos. Blancos y Negros de todas las edades saludándose y sonriendo. El comienzo del nuevo sueño americano, su mayor reto. Ya está instalada en la memoria colectiva mundial los signos, el discurso. No es poca cosa.

Y se cierra el telón.

En lo técnico comunicacional, impresionante.

En lo político, me quedaré en mi escéptico beneficio de la duda.

El discurso político norteamericano ha cambiado, hace minutitos. Ahora debería tocar que cambie la política.

Pd. Muchos otros datos me sorprendieron de este proceso, no creo que la historia haya sido hecha por el hecho de la procedencia de Obama, ese es el símbolo. En USA pasaron muchas, muchas cosas en este camino en términos de participación política e hitos históricos para su democracia. Historia es la palabra, eso no puede negarlo nadie.

Pd 2. La caricatura es de McDonald, no pongo a Obama porque ya estuvo ¿no? Pongo lo que le tocará afrontar, en todo caso.

Pd 3. Ayer se murió Mouriño, el Secretario de Gobernación de México!! (no tienen vicepresidente pero este cargo detenta muchísimo poder, casi el mismo que el cargo vicepresidencial), su avión cayó en plena capital mexicana!! Que tenaz.

Pd 4. Y Jhonny Fernández is back. Este mundo no deja de sorprenderme...
 
posted by La Vero Vero at 3:54 a. m. | 20 comments