martes, 24 de junio de 2008














Volver. Resulta que luego de una pausa obligada retomo la blogadicción y la preocupación por lo que ocurre en la polis por una necesidad que supera mis (ocu)pasiones diarias; es así que en el espíritu de la resistencia debo manifestar el resultado de algunas reflexiones blogosféricas:









1. ¿Hasta donde llega Kamchatka? Los detractores no festejen tan pronto, no hablo del día de mañana, ni siquiera de un día cercano; los seguidores desdibujen su pena. En la búsqueda de militar en la racionalidad de la utilización de tecnologías, he tratado de ser lo más crítica posible con mi espacio. Respecto al contenido: no contemplo crítica alguna, siendo este un blog personal donde nada existe por casualidad, responde a los intereses de un colectivo al que pertenece y genera discurso público de la autora, que con o sin esta herramienta de comunicación existiría.









Este espacio fue creado con un fin, que está cumpliendo a cabalidad, este proceso paralelo en el cual Kamchatka es esencial finaliza exactamente en un año más, ese podría ser el fin de este espacio. Posteriormente, ingresó en una etapa de relacionamiento que ha sido exquisita, la idea de generar discurso de forma aunada, creativa y utilizando la tecnología (en vez de que ella nos utilice a nosotros) ha dado resultados personales, humanos, tremendamente exquisitos. La existencia del Colectivo Montoneros tiene por principio y fin la consolidación de un Nuevo Texto Constitucional, como lo hemos señalado varias veces; en consecuencia y con declarado cariño hacia aquél colectivo el fin de esta etapa del proceso constituyente podría ser el otro fin de este espacio. Imagino que todo dependerá de los tiempos, posibilidades y ánimos de ese momento; sin embargo queda ya manifestada la voluntad de este espacio de permanecer en tanto exista un objetivo que se plasme en la realidad, de lo contrario, mi voto es por no seguir divagando en el ciberespacio sin resultados, sin objetivos y sin metas, aquello aniquilaría el espíritu mismo de Kamchatka, pues la resistencia habita en un ser, no en un siendo virtual.









2. He decidido, por tanto, bloguear y comentar menos (asumiendo el riesgo que implica; pues sabido es que aquél que mucho bloguea y mucho comenta, será muy leído y comentado) pues básicamente del 100 por ciento que leo en la blogósfera nacional, el 90 por ciento pasa al olvido fugaz ya que no me otorga datos ni información sobre los blogueros que hacen de su cotidianidad el quehacer político. Del 10 por ciento asimilado, un porcentaje considerable y variable me afecta y me lleva a la reflexión o al diálogo rotundo y contundente, firme y ojalá respetuoso (aunque a veces el interlocutor o yo, fallamos). De todas maneras me he dado cuenta de que el terreno para una deliberación informada a través de este medio, de ser posible, no se encuentra abonado aún; escasean las condiciones: se pasa, sin tránsitos, de la discusión sobre objetos y fenómenos a la discusión sobre sujetos; cuando no se puede justificar, acusamos; nos elaboramos imágenes del otro inamovibles en nuestro imaginario y las reiteramos en forma de acusación; en suma, aburrimos. Hay aportes, no lo dudemos, pero son muy pocos; se me vienen a la cabeza: Efraín (que sin ser bloguero ha sido uno de los que más ha aportado al debate en la blogósfera), o Fast (que de la misma forma terminó abriendo su blog hace poco). Creo que lo que ocurre es que la impersonalización del medio, nos libra de responsabilidades y la multiplicidad de personalidades es algo normal en este espacio, cuando no queremos hacernos responsables de forma un poco más cobarde. Y así, entre sicarios y acusadores/acusados, no hay confianza posible; y en tanto el otro no sea razón de mi existencia, no pueda yo confíar en él, no hay política posible y menos un espacio público, peor democracia.









3. Por lo tanto mis orientaciones blogueras estarán ligadas a esta gente hermosa que he llegado a conocer, a través de este espacio y que logra extenderse en el blog, en vez de hacerse en él. Mi amigo Rebelde, por ejemplo, acérrimo activista y cyberactivista por el Medio Ambiente, cuyos blogs, a mi parecer, son los mejores de Bolivia, uno dedicado a la concientización sistemática, informada y propositiva sobre el cuidado del medio ambiente; y el otro dedicado a develar los intereses empresariales y políticos de los conglomerados mediáticos privados del país. Otro es mi amigo Utópico, cuya visión económica y global respecto a los acontecimientos nacionales son imprescindibles, y cuyo compromiso con la blogósfera en general es impresionante! Por otro lado el señor K, quien es, quizás, uno de los pocos (junto al Deber Digital) que ha logrado agendar temas de la blogósfera o el tema blogósfera en la agenda mediática nacional, siendo que usualmente somos nosotros los que nos servimos (¿o se servirán ellos de nosotros?) de la agenda establecida, sin lograr incidencia en ella. O uno de los sociólogos más comunicativos que conozco: el Ventarrón, que logra extender uno de los programas de radio más frescos y serios (si, serios) del dial paceño y de la blogósfera nacional (si no me equivoco el único); aparte de enriquecer la opinión joven con sus reflexiones en semanarios nacionales y en su blog. Gente hermosa, sin duda, quienes me han demostrado que sus compromisos trascienden cualquier frontera y/o herramienta de comunicación.









4. Ya que a esta altura este post se ha convertido en todo menos lo que quería escribir (que querían es casi 1 mes que no publico) antes de manifestar otra de las facetas de mi cambio de actitud personalizado debo elevar mi respeto por otros blogs: el de Santiago que, quizás, se consolida como uno de los pocos espacios de “encuentro” de la blogósfera. El del Ágora, a quienes, creo yo, vemos todos como un referente de discurso estructurado sobre el cual se puede debatir y, que además, respetamos (creo que le queda mejor la página que el blog). Mario Ronald a quien se agradece la multiplicidad de notas que publica y la frecuencia con la que lo hace y por último el infaltable Andrés Pucci; el bloguero más valiente de Bolivia, por quien guardo un aprecio enorme en términos personales.









5. Es así que el cambio de actitud se resume en: comentar menos, en suma, comentar en el siguiente orden de prioridades:




a) Manteniendo siempre el utópico sentido de deliberación con el cual fue creado Kamchatka, seguir respondiendo, con prioridad la totalidad de comentarios acá vertidos.


b) las grandes iniciativas – los grandes blogs – los grandes posts. Es decir, no permitir que los que según yo, son blogs dignos de existir, desaparezcan.


c) Los posts y comentarios con los que estoy en desacuerdo, pero tienen un “buen punto”


d) Los posts con los que estoy en desacuerdo y dicen cualquier barbaridad, los comentarios que se refieren a mi de forma personalizada, los posts y comentarios sicarios que sólo denotan exceso de tiempo e hígado (muy usualmente falta de imaginación) y otros no serán respondidos más. (Ahora claro, siempre hay deslices, espero sepan disculpar y hacerlos notar a tiempo)

Ojo, que esto no tiene nada que ver con el hecho de seguirme divirtiendo como enana ante las intervenciones de algunos sujetos; con el resto, si por último no existe el diálogo, no se preocupen no seré yo la que haga ruido.










6. Esto en el ámbito práctico. En el ámbito discursivo, seguiré publicando los mismos contenidos habituales; sin embargo, queda el compromiso de añadir en ellos, en los que sumen en voluntades de diálogo, variables que los comprometan a posibles escenarios menos cercanos a lo que yo pienso, pero más cercanos a lo que podríamos pensar muchos más. Lo hago, en el ámbito discursivo, por que estoy preocupada y en el ámbito práctico, por que ya me aburrí de escribir en un círculo que no lleva a ninguna parte.







Este punto de inflexión sobre este espacio era necesario. Esta semana misma regreso a la publicación de posts relacionados con la coyuntura nacional y les anuncio que he realizado una pequeña investigación acerca de la blogósfera nacional, que me ha permitido generar un montón de interrogantes acerca de la misma, iniciaré –a la par- una serie de posts relacionados con el debate sobre tecnologías y blogs para ver si se puede procurar la profundización de un debate real de cara al Bloguivianos 2008.







Pd. En Concienciobediencia seguirán viendo a la misma naúfraga insalvable de siempre


Pd2.
Todas las referencias a la blogósfera, refieren a la blogósfera “política” nacional. En términos de blogs personales, seguiré comentando sólo lo que no puede dejar de ser comentado. Extendiendo así mi silenciosa campaña por eliminar el ruido del Internet.


 
posted by La Vero Vero at 9:24 p. m. | 18 comments